Si los conflictos con tu pareja cada vez van a más y no sabes las causas que os llevan a discutir, a continuación os dejamos las más frecuentes:
Problemas de comunicación
En cualquier relación entre dos o más personas surgen malentendidos, que pueden generar malestar y distanciamiento si no se solucionan. La comunicación con tu pareja es fundamental para construir una relación basada en la confianza. La forma en la que te diriges a tu pareja puede ayudaros a acercar posturas o viceversa. Dentro de esta comunicación, no debes olvidarte de escuchar su parte, aunque no estés de acuerdo.
Diferencias de expectativas
Hay muchos puntos que unen a una pareja, pero también hay puntos de desencuentro. Cada una de las partes también puede tener una idea diferente de las características que componen ser una pareja, cómo debe ser una relación o una idea de futuro diferente. Tener una orientación hacia el futuro similar es necesario para enfocar la relación hacia el mismo punto.
Celos, inseguridad y falta de confianza
La confianza en la otra parte de la pareja es clave para establecer una relación sana. La aparición de celos es un obstáculo que viene de querer sentir control sobre la otra parte. En ese punto se establece la inseguridad en la pareja y dificulta su avance. Muéstrale tus dudas y trabaja sobre ellas buscando una base de confianza entre ambos.
Problemas con la gestión del tiempo
La organización del tiempo es un aspecto importante en el que entran varios aspectos en juego. En primer lugar hablamos del reparto de tareas. El horario laboral y condiciones laborales de cada uno, la repartición de tareas comunes y la reserva de tiempo en pareja. En este área, hablad de los puntos anteriores para organizar de la forma más equitativa las tareas y que su carga sea más ligera y repartida. En segundo lugar, recuerda dedicarte tiempo y reserva en tu agenda un momento para estar juntos. Igual de importante es disfrutar del tiempo para uno mismo como guardar un tiempo para los planes en pareja.
Dinero y finanzas en la relación
La pareja debe haber hablado sobre cómo quiere organizar su economía en común. De esta manera conocen sus prioridades financieras y la forma de organizar la economía del hogar. Buscar el acuerdo entre las dos partes ayuda a afrontar situaciones cotidianas, inversiones conjuntas, ahora para planes comunes o pagos inesperados.
Sexualidad e intimidad
Una de las partes importantes de la pareja es la intimidad, es decir disponer de tiempo y espacio a solas para compartir entre los dos. Dentro de la intimidad se encuentra la sexualidad, un ámbito en el que ambas partes deben sentirse cómodas y dónde tiene que haber un espacio de comunicación para que cada uno pueda expresar sus necesidades. Es posible que vuestra intimidad y sexualidad haya experimentado cambios o no sea la misma que al inicio de la relación. No obstante, es igual de importante dedicarle los cuidados que merece.
Interferencias externas
En ocasiones otros aspectos no relacionados directamente con la pareja pueden influir en su estado y evolución, como por ejemplo: amistades, relaciones familiares, situación laborales, condiciones de salud… Muchos de estos aspectos no están dentro de vuestro control, no obstante, es importante diferenciar cuando la pareja puede establecer límites para cuidar su relación.
Falta de crecimiento personal y en pareja
La pareja está en constante evolución. Cada persona pasa por diferentes etapas en su vida. En este caso, cada miembro de la pareja puede tener necesidades vitales diferentes al momento de comenzar la relación o estar atravesando un momento vital diferente que su pareja. En este punto es importante comunicar cómo se encuentra y qué espera de la relación con el fin de crecer juntos hacia el mismo sentido.