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Control de la ira

Desde la Psicología, podemos definir la ira como una emoción negativa ante una situación que no resulta como esperábamos.

Se manifiesta en forma de rabia, irritación, frustración y hostilidad contra alguien, algo o incluso contra uno mismo. Cuando hablamos de ira, no hablamos de un simple enfado sino de una reacción inmovilizante que nos bloquea, y del deseo de que las personas y las situaciones sean como nosotros queremos, no como realmente son.

La ira es una reacción para enfrentarse a una amenaza o a situaciones en las que nos vemos bloqueados para alcanzar una meta. La persona con ira, no controla sus emociones y es incapaz de pensar de forma racional, ya que el sentimiento desmesurado de enfado se lo impide, le bloquea.

 

Consecuencias de la ira.

La ira tiene consecuencias sobre la persona y sobre su entorno:

  • Disminuye la capacidad de controlar la conducta.
  • Menor procesamiento de la información.
  • Consecuencias físicas: hipertensión, insomnio, úlceras, problemas cardíacos, cefaleas…
  • Efectos negativos en las relaciones sociales: pareja, familia, amigos, trabajo…
  • Consecuencias afectivas: ansiedad, depresión, baja autoestima, frustración, culpabilidad…
  • Pensamientos negativos.

 

Tratamiento psicológico para controlar la ira.

La ira es una elección de cómo reaccionar a determinadas situaciones, pero cuando interfiere de forma negativa en tu vida debes buscar ayuda psicológica para controlarla y disminuirla.

Desde mi consulta de Psicología, intervengo con los problemas de ira desde el modelo cognitivo-conductual, muy útil para controlar la conducta y modificar pensamientos. Una de las principales dificultades con las que nos encontramos para controlar la ira son los pensamientos, éstos influyen de forma negativa en cómo reaccionamos ante una situación. Ante una situación que genera ira podemos responder de forma pasiva, dejándolo pasar y olvidándonos de ello, o bien con ira y agresividad. Lo que influye en elegir una de las dos opciones de respuesta son los pensamientos, si conseguimos controlarlos y modificarlos, podremos cambiar la reacción ante la situación y evitaremos responder con ira. Intentaremos modificar los pensamientos negativos para aprender a pensar de forma positiva.

Por otro lado, se trata de proporcionar herramientas que ayuden a la persona con ira a razonar y a dar la importancia que requiere a un hecho, no a hacer una inferencia errónea de la situación. También se le ayudará a manejar y controlar las emociones negativas a través de técnicas de modificación de pensamiento y de relajación, y a comunicarse de manera asertiva.

Si crees que este problema te está afectando y quieres buscar orientación y ayuda para superarlo, no dudes en contactar con mi consulta de Psicología en Zaragoza, a través del teléfono 628 789 258 o a través del formulario de contacto.