Dentro del Trastorno Depresivo podemos encontrar diferentes síntomas. Cada persona y su situación es única, lo que significa que no tiene por qué llegar a desarrollar todos los síntomas descritos o bien, dos personas con el mismo diagnóstico pueden manifestar los síntomas de maneras diversas.
Síntomas emocionales de la depresión
Los síntomas emocionales quizá sean los más conocidos y los primeros que suelen percibir los seres queridos. En primer lugar, encontramos la tristeza, no cómo una emoción esporádica y puntual, sino como un estado persistente que acompaña a la persona y acaba convirtiéndose en la emoción protagonista. Puede aparecer rechazo o desagrado ante situaciones en las que antes no era habitual ese sentimiento. Es decir, es frecuente que ante un pequeño estímulo haya mayor malestar, haciendo que la persona afectada se muestre más irascible.
Puedes observar en ella menos inquietud y curiosidad por el entorno que le rodea, y menor predisposición a colaborar y participar con los demás. Es probable que sienta menor iniciativa y disfrute ante situaciones que previamente sí que le motivaban. Asimismo, mayor dificultad para tomar decisiones.
No obstante, en muchas ocasiones la persona afectada trata de disimular su malestar para no preocupar a sus familiares y amigos, y continuar expresándose con la mayor normalidad posible a pesar de encontrarse con un estado de ánimo muy bajo.
Síntomas físicos de la depresión
Es habitual que aparezca una sensación de cansancio desmedida y continuada sin una causa aparente. Esto hace que enfrentar el día se vuelva una tarea compleja y las tareas supongan un reto más costoso. Pudiendo experimentar una sensación de agotamiento al acabarlas. Por el contrario, hay personas con depresión que pueden presentar una importante inquietud motora.
Estos cambios que se producen pueden afectar al descanso nocturno, afectando a la calidad del descanso o incrementando o disminuyendo las horas habituales de sueño. Así como presentar mucho más interés por la comida, alteraciones en la dieta e ingesta o, por el contrario, ausencia de hambre.
Síntomas cognitivos de la depresión
En esta área solemos encontrar que los pensamientos negativos predominan sobre el resto. Llegan a inundar su mente, siendo muy complicada su gestión. Estos pensamientos no dan cabida a otro tipo de mensajes, ya que el discurso con el que nos dirigimos a nosotros mismo suele ser en un tono dañino relacionado con la culpa o el sentimiento de inutilidad.
La realidad que se nos presenta pasa primeramente por ese filtro que hace una lectura de la situación más apática afectando la percepción de lo que les rodea.
Su capacidad para concentrarse disminuye. Les resulta más difícil mantener la atención en la tarea que tienen delante o en conversaciones sociales.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Si sientes que la mayoría de los síntomas descritos te están acompañando durante los últimos meses, incluso alguno ha ido a más, y limitan diferentes áreas de tu vida actual, es momento de buscar ayuda profesional. En nuestro Centro de Psicología podemos ayudarte a reconectar de nuevo con tu vida.