Un mundo conectado, pero más distante
Cuando vas andando por la calle, en el autobús o esperando en una sala médica la mayoría de la gente va usando su teléfono móvil, ves cómo sonríe y como no levanta la vista de su teléfono. Esto resulta alarmante cuando vemos a una pareja cenando que no habla porque cada uno está mirando su móvil o un grupo de amigos en los que todos están con su teléfono o lo tienen encima de la mesa «por si» me mandan algún whatsapp.
La desconexión en las redes sociales
¿Cuántas relaciones a roto o empeorado whatsapp? La respuesta es muchas pero ¿Realmente ha sido whatsapp o el uso que esa persona ha hecho? Cuando enviamos un whatsapp a nuestra pareja o a un amigo y vemos que lo ha leído (¡Cuánto daño ha hecho el doble check!) y no nos contesta, muchas personas se enfadan e incluso llegan a recriminar a la persona que no haya contestado, cuando ha podido ser por muchísimos motivos o simplemente porque en ese momento no le apetecía o no podía contestar, pero hoy en día no nos vale esa respuesta, porque estamos todo el día pegados a nuestro teléfono.
Redes sociales: ¿búsqueda de validación constante?
Por otro lado, parece que todo lo que nos pasa tenemos que compartirlo en las redes sociales para que nuestros contactos lo vean y le den a «me gusta» o lo comenten. ¿Y qué ocurre si una publicación no recibe ninguna notificación? Esa persona se queda chafada y empieza a pensar que a sus contactos no le importa lo que publica.
Y yo me pregunto ¿Cómo hemos podido llegar a este extremo? ¿Somos dependientes de las redes sociales? Las nuevas tecnologías nos han permitido comunicarnos de otra forma con las personas, poder enviar una foto mientras estamos de viaje o hablar con algún amigo o familiar que vive fuera, pero creo que nos estamos excediendo en su uso y no nos damos cuenta que esto deteriora las relaciones sociales y de pareja.
Recomendaciones para un uso saludable de la tecnología
Algunas recomendaciones para hacer un buen uso de las nuevas tecnologías son:
- Apagar los teléfonos o no mirarlos durante las comidas, esto facilitará la comunicación entre la pareja o la familia.
- Disfruta de una comida con amigos sin tu teléfono, seguro que tenéis muchas cosas que contaros que de otra forma os perderéis.
- Deja las conversaciones importantes para hablarlas en persona, lo que escribes puede malinterpretarse.
- Controla el uso que tus hijos hacen de su teléfono móvil y establece un tiempo.
¿Te afecta este problema? Busca ayuda en Psicología
Si crees que este problema te está afectando y quieres buscar orientación y ayuda para superarlo, no dudes en contactar con mi consulta de Psicología en Zaragoza, a través del teléfono 628 789 258 o a través del formulario de contacto.