¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad es un estado que podemos experimentar las personas de manera ocasional o continuada. Evolutivamente aparece para prepararnos ante aquello que puede suceder en el futuro. Hoy en día es la manera que tiene nuestro cerebro de avisarnos de los peligros o amenazas que ha visto.
Nuestro cerebro anticipa posibles escenarios y cómo podríamos comportarnos ante ellos. Para ello, nuestro cuerpo también debe prepararse para estar a la altura de los desafíos que se vienen. Es decir, nuestro cuerpo se activa para responder frente a los que tenemos delante.
De esta manera, hay personas que pueden sentir escalofríos, parpadeo en el ojo, sudor, latidos más fuertes, falta de aire, dolores, fatiga… Otras veces aparece con inquietud, cambios en el sueño o pensamientos como ráfagas que no nos dejan parar.
¿Cuándo se convierte en un trastorno de ansiedad?
La ansiedad puede ser una emoción que sintamos en un momento dado iniciada por factores como: estrés, mudanzas, conflictos con seres queridos… En este caso dura menos y la sentimos de manera menos intensa, sabemos que es consecuencia de lo que nos pasa a nosotros y lo que ocurre a nuestro alrededor.
O bien, puede acompañarnos en nuestra día a día: aparece más frecuentemente, con mayor número de síntomas que pueden limitar o influir en nuestra jornada y su intensidad es mucho mayor. En este caso hablaríamos de un Trastorno de ansiedad.
También hay que tener en cuenta que no solo se puede presentar de manera aislada, sino que otros trastornos pueden ir acompañados de ansiedad, como las fobias, traumas, depresión…
Mitos comunes sobre la ansiedad
La ansiedad es estar nervioso
Los nervios y la ansiedad son conceptos diferentes. Los nervios aparecen momentáneamente ante una situación positiva o negativa que esperamos. La ansiedad implica una preocupación desmedida ante algo que puede o no ocurrir, que vivimos como una amenaza y que va acompañada de los síntomas mencionados.
Las preocupaciones dan ansiedad
Es normal que las personas sintamos preocupación o insatisfacción ante las cosas que nos rodean y no nos gustan. No obstante, no tienen por qué ir ligadas a la aparición de ansiedad. Es decir, las preocupaciones pueden ir acompañadas de ansiedad, aunque debe de ser lo habitual.
Los niños no tienen ansiedad
Los niños y adolescentes sufren ansiedad al igual que los adultos. Generalmente no saben identificarla, ni comunicar lo que sienten. La manera de manifestarse puede ser diferente a los adultos.
Hay personas que no tienen ansiedad
Desde luego hay personas que no han experimentado nunca los síntomas relacionados con la ansiedad. Pero es importante saber que ninguna persona está exenta de sentirlos, es un estado que puede aparecer en cualquier momento de nuestra vida.
¿Cómo se trata la ansiedad en terapia psicológica?
Para nosotras es importante crear un buen vínculo terapéutico con el que podremos identificar todas las características de esa ansiedad llegando a conocer cuando aparece y para qué. De esta manera trabajamos sobre estas causas y establecemos las pautas más adaptadas a ti para que puedas volver a sentir bienestar en tu día a día.
¿Cuándo deberías consultar a un psicólogo?
Debemos acudir a un profesional cuando estas preocupaciones sean excesivas y las sintamos fuera de control. Pueden generarnos malestar e influir en nuestro día a día.
Si te sientes identificado con lo que has leído, nuestro equipo de psicólogas puede ayudarte. Escríbenos para empezar a sentirte mejor.