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Aprender a cuidarnos: qué es el autocuidado, cómo empezar y por qué es clave para tu bienestar

Apostar por el cuidado de uno mismo es un ejercicio de respeto hacia ti mismo, de valorarte como persona y de darte la atención que necesitas.

¿Por qué es importante aprender a cuidarse?

El ritmo de vida actual está caracterizado por las prisas y la exigencia. Se espera que lleguemos a cubrir todas las áreas vitales por completo a la perfección: tener la casa perfecta, ser la pareja ideal, tener buen rendimiento laboral, superar tus notas académicas, estar completamente disponible para tus hijos, disfrutar de planes con tus amigos, cuidar de tu familia…

Encargarte de todas estas áreas conlleva mucha responsabilidad y organización. Esta dedicación por lo demás requiere de mucho esfuerzo personal e, incluso, sacrificio personal. Además, supone encargarte de ellas llegando a dar lo mejor de ti con mucha presión por estar a la altura y hacerlo lo mejor posible.

Toda esta carga produce agotamiento, un desgaste físico y psicológico progresivo muy importante. Por ello es necesario aprender a cuidarse a uno mismo, como una forma de aliviar esta carga y poder abarcar el resto de las áreas de una forma más saludable.

 

¿Qué es el autocuidado realmente?

Apostar por el cuidado de uno mismo es un ejercicio de respeto hacia ti mismo, de valorarte como persona y de darte la atención que necesitas. Cuidarte no es egoísmo, es una acción necesaria como parte de tu responsabilidad personal.

Es probable que no lo hayas hecho hasta ahora porque no te hayan hablado antes de él, no lo hayas visto en tu casa durante la infancia o no te lo hayan enseñado. Debe formar parte de tu rutina, a lo que decidas dedicarle el tiempo que merece de manera constante.

 

 Tipos de autocuidado:

El autocuidado abarca diferentes hábitos:

  • Físicos: como la actividad física, deporte, alimentación, descanso, belleza…
  • Emocionales: apostar por el descanso, apagar dispositivos, dedicar tiempo a planes contigo mismo, expresar cómo te sientes
  • Sociales: tiempo de ocio, planes de disfrute con seres querido, establecer límites en las relaciones…

 Obstáculos comunes para el autocuidado

Cuando dejar llevarte por tu rutina diaria puedes vivir la vida en automático, sin tener tiempo para parar a reflexionar sobre esto. Es normal que te sientas confundido o que sientas incertidumbre sobre cómo comenzar. Cuando comienzas a dar el paso pueden surgir sentimientos de culpa elegir priorizarte. Tus creencias sobre ti mismo también pueden influir en la importancia que le des a este autocuidado

 

Cómo empezar a cuidarte (sin culpa ni exigencia)

Empieza a detectar tus necesidades diarias, observando que pasa dentro de ti y escuchándote. Comienza a plantearte de que manera podrías cubrir aquello que necesitas y de qué manera te resultaría más cómodo empezar. Siempre resulta más sencillo iniciarte con pequeñas tareas.

Traza un plan con todos los detalles sobre el momento elegido, el lugar, la actividad… y sobre todo dale prioridad. Si lo necesitas, puedes buscar apoyo durante el proceso en tu familia, amigos… o en terapia.

 

Conclusión: cuidarte es un acto de amor propio

El autocuidado es un acto de amor propio que te permite estar mejor contigo mismo y con las personas que te rodean.